Modelar detalladamente el “AS-IS” de los procesos al inicio de un proyecto no solo representa un esfuerzo poco rentable para las organizaciones, sino que además limita la innovación, la disrupción y la capacidad de transformación real de los procesos.
En la arquitectura, combinar elementos antiguos y modernos puede generar excelentes resultados. Sin embargo, en la Gestión y Transformación Digital de Procesos, seguir mezclando enfoques tradicionales con Hiperautomatización, Inteligencia Artificial e Industria 4.0 continúa siendo una de las principales causas del fracaso de muchos proyectos.
Renato de Laurentiis Gianni
Pionero en BPM, Transformación Digital e Inteligencia de Procesos
Creador de la Metodología Ágil BPM:RAD®
Fundador y CEO de Club-BPM® y GestiónProcesos.org™
Primera publicación: noviembre de 2020 · Actualizado: mayo de 2026
En todo el mundo, la gran mayoría de las organizaciones —tanto privadas como públicas— aún no comprende plenamente que la Hiperautomatización, la Inteligencia Artificial y la Transformación Digital no pueden estar desligadas de los procesos y de su gestión.
Tampoco entienden que los ERPs y cualquier otro sistema o aplicación informática no están diseñados para optimizar, transformar ni gestionar procesos de negocio de forma holística e integral.
Sin embargo, incluso entre aquellas empresas que ya son conscientes de la importancia de los procesos y que avanzan hacia automatizaciones con BPMS, iBPMS, BOAT, DPA, Agentic AI, persiste un problema crítico: continúan aplicando enfoques tradicionales y obsoletos de Gestión de Procesos.
Además de la clásica resistencia al cambio, esta es una de las principales razones por las que un elevado porcentaje de proyectos de automatización, inteligencia artificial y transformación digital no logra alcanzar resultados satisfactorios, e incluso fracasa rotundamente.
Uno de los enfoques más representativos de esta práctica obsoleta es el levantamiento detallado del “AS-IS” de los procesos.
No es casualidad que en la Metodología Ágil BPM:RAD® hayamos eliminado este enfoque para proyectos modernos de Gestión, Hiperautomatización e Inteligencia de Procesos.
Creer que la Gestión de Procesos y la Gestión por Procesos son lo mismo expresado de forma diferente. Desde hace más de 20 años comencé a difundir esta diferencia para explicar claramente el alcance de la Gestión Empresarial Moderna de y por Procesos. Sin embargo, muchas interpretaciones posteriores han tergiversado este concepto.
Seguir utilizando la definición limitada y obsoleta de proceso como una simple “colección de actividades o tareas relacionadas”. Esta visión, todavía presente en libros, universidades y publicaciones generalistas, resulta insuficiente para los actuales escenarios de Hiperautomatización, Inteligencia Artificial y Transformación Digital.
Continuar creyendo que la estructura de los procesos es únicamente “Input–Process–Output”. Como diría un ingeniero, “a este motor le falta una pieza fundamental”: los eventos de inicio, indispensables para comprender correctamente el comportamiento dinámico de los procesos modernos.
Construir mapas de procesos y cadenas de valor dominados por la estructura organizativa, en lugar de diseñarlos desde una verdadera visión transversal, estratégica y orientada al negocio.
Creer que el único objetivo de la Gestión de Procesos es mejorar la eficiencia operacional y alcanzar el “Lean” mediante iniciativas de Mejora Continua.
No lograr implementar el 100% de la transversalidad de los procesos, limitándola únicamente al interior de la organización y sin integrar adecuadamente clientes, proveedores, partners, organismos públicos y ecosistemas digitales externos.
Automatizar procesos con BPMS, iBPMS, BOAT o DPA mal diseñados e implementados, sin comprender que los procesos hiperautomatizados ya no funcionan como los procesos tradicionales que conocíamos hasta ahora.
Pensar que la fase de Monitorización y Mejora Continua se limita únicamente al BAM (Business Activity Monitoring), dejando fuera aspectos críticos como la alineación estratégica, la inteligencia operacional predictiva y la evolución continua de los procesos hiperautomatizados.
Y un largo etcétera de prácticas tradicionales que continúan limitando la innovación, la disrupción y la capacidad real de transformación de las organizaciones.
Otra situación que todavía observo con asombro en muchas organizaciones, es que primero adquieren sistemas o aplicaciones informáticas y solo después intentan “documentar” o “actualizar” los procesos.
Un verdadero contrasentido. 😯
Tarde o temprano, las empresas tendrán que comprender que los procesos siempre deben ir primero, porque constituyen uno de los elementos más fundamentales de cualquier organización. Pero no para “documentarlos”, sino para diseñarlos estratégicamente, transformarlos y evolucionarlos hacia modelos modernos, inteligentes e hiperautomatizados.
En la Metodología Ágil BPM:RAD®, los tradicionales modelos “AS-IS” son sustituidos por los Modelos Lógicos Disruptivos (MLD), un enfoque moderno orientado a provocar desde el inicio una ruptura con los modelos tradicionales de gestión de procesos.
Los Modelos Lógicos Disruptivos (MLD) representan una ruptura con los enfoques tradicionales y un punto de partida moderno para la transformación, la hiperautomatización y la inteligencia de procesos.

En este vídeo se explican las 10 principales diferencias entre los enfoques tradicionales de Gestión de Procesos y los modernos, totalmente necesarios en la era de la Hiperautomatización, la Inteligencia Artificial y la Transformación Digital.
Este vídeo también forma parte de la serie de contenidos publicados en GestionProcesos.org™
sobre Gestión Moderna de y por Procesos (Modern BPM), Hiperautomatización e Inteligencia Artificial.
Acerca del autor
Renato de Laurentiis Gianni es pionero en Gestión, Automatización e Inteligencia de Procesos (Modern BPM) y Arquitectura Empresarial en España, Portugal y Latinoamérica, con más de 35 años de experiencia en grandes proyectos de automatización y transformación digital.
Es creador de la Metodología Ágil BPM:RAD® y fundador de Club-BPM® y GestiónProcesos.org™, desde donde impulsa la evolución del BPM hacia modelos modernos, hiperautomatizados e inteligentes.